|
Elementos de los códigos de buenos procedimientos
Este capítulo contiene una relación no exhaustiva de las
prácticas de servicio en refrigeración que deben eliminarse o conservarse,
extraídas de publicaciones técnicas (ver tabla G). Se han seleccionado las siguientes secciones:
1 - Modificación de los sistemas de refrigeración.
2 - Instalación de los equipos.
3 - Operación y mantenimiento del sistema.
4 - Inspección y mantenimiento preventivos.
5 - Registro de datos y documentación.
6 - Recuperación, reciclaje y regeneración.
7 - Manipulación y almacenamiento de refrigerantes.
8 - Eliminación de sistemas y refrigerantes a base de SAO.
9 - Retroadaptación y alternativas.
10 - Normas de seguridad.
11 - Capacitación y certificación.
12 - Regulaciones.
13 - ¿Cómo y dónde informarse?.
1 - Modificación de los sistemas de refrigeración
Esta guía no recoge ni el diseño, ni la fabricación de sistemas
y componentes. Pero sí contempla los grandes sistemas de refrigeración que aún tienen mucha vida útil y que son susceptibles de
requerir una modificación o una puesta a punto, para evitar reparaciones y emisiones indeseadas.
✔
Acciones necesarias:
-
Optimizar la limpieza mediante
filtros y secadores apropiados para el sistema.
-
Reducir las vibraciones, reforzando
los cimientos e instalando dispositivos antivibración.
-
Favorecer la retención y la
recuperación de líquidos, utilizando recipientes protegidos,con capacidad suficiente para toda la carga de refrigerantes y fáciles de aislar.
2 - Instalación de los equipos
Han de tenerse siempre presentes las posibles repercusiones medioambientales para evitar, por ejemplo, el calentamiento
terrestre y asegurar la seguridad general. Por eso, las nuevas instalaciones
no deben contener CFC en ningún caso y se debe propiciar el uso de
refrigerantes cuyo potencial de agotamiento del ozono (PAO) sea mínimo o nulo.
De no poderse evitar la instalación de sistemas de refrigeración
a base de CFC, además de los principios fundamentales para la puesta en funcionamiento y el mantenimiento descritos en la sección
anterior, habrá que aplicar las recomendaciones que se exponen a
continuación.
-
Instalar una unidad condensadora de
vaciado y un recipiente de emergencia en los sistemas de mayor envergadura.
-
Considerar la incorporación de
válvulas a los compresores y las secciones principales del equipo, para conectar una unidad de vaciado en sistemas más pequeños.
-
Instalar válvulas aislantes y de
distribución que permitan el aislamiento de los cilindros y los componentes del sistema.
-
Acortar todo lo posible las
mangueras y las tuberías que deban purgarse.
-
Realizar pruebas de detección de
fugas en los conductos de carga.
-
Utilizar válvulas con casquete
protector para evitar fugas de la prensaestopas del eje,o válvulas con ejes ajustados o fijos.
-
Evitar,en la medida de lo
posible,las juntas mecánicas en el sistema de tuberías;tratar de utilizar conexiones soldadas o de abrazadera,en lugar de empalmes de engaste o de rosca.
-
Instalar sistemas de detección de
fugas.
-
Instalar conexiones rápidas en la
válvula de carga.
-
Asegurarse de que los dispositivos
limitadores de presión estén correctamente ajustados al 90% de la regulación de las válvulas de seguridad, para prevenir escapes innecesarios en caso de fallos operativos.
Acciones necesarias:
-
Verificar que la sala de máquinas
tiene el tamaño y la ventilación adecuados; respetar una distancia de seguridad entre la maquinaria y las paredes, para evitar el recalentamiento de compresores y condensadores.
-
Comprobar la limpieza de los conductos y las uniones antes del montaje y durante la instalación.
-
Prevenir la oxidación del equipo
durante el ensamblaje y la soldadura, inyectando nitrógeno seco en las uniones.
-
Inyectar nitrógeno seco en el
interior de las tuberías, para retirar los restos de soldadura, las limaduras y demás residuos.
-
Nunca usar oxígeno.
-
Procurar que las tuberías sean
fácilmente accesibles para su inspección, mantenimiento y reparación, y evitar que los conductos de refrigerantes corran cercanos al suelo o a zonas húmedas (lagos, corrientes de agua, etc.).
-
Comprobar que todos los circuitos de
refrigeración y las uniones mecánicas están correctamente instalados y montados antes de introducir el gas detector.
-
Realizar una prueba fuga para
verificar que el sistema está bien hermético.
-
Etiquetar cada sistema con
información clara sobre el equipo, los datos técnicos y el tipo y el volumen de refrigerante y
lubricante que utiliza.
-
Leer detenidamente la documentación
disponible sobre la presión de los cilindros y los certificados de inspección de la presión, y asegurarse de que los contenedores corresponden a las placas de identificación.
-
Verificar que se dispone de los
dispositivos de seguridad necesarios y que se encuentran en buenas condiciones,i.e.:válvulas de seguridad, monitores de presión, sistema de interrupción de emergencia, vías de descarga y de escape de presión.
-
Antes de conectar el sistema, volver
a comprobar que es hermético.
-
Una vez activado el
sistema,verificar de nuevo su hermeticidad para el transporte y el almacenamiento.
-
Preparar un libro de servicio, en el
que se registren todos los datos técnicos señalables, tablas de comprobación a rellenar
tras cada inspección, acción de mantenimiento o reparación. El libro debe estar siempre a disposición de los técnicos de servicio.
-
Adjuntar al libro de servicio las
instrucciones de seguridad (en el idioma local) para la puesta en funcionamiento y el mantenimiento.
-
Insertar los datos sobre la
instalación y la conexión en el libro, señalando los resultados de las pruebas de fuga y la comprobación de la instalación; no olvidar marcar la fecha y el nombre de los técnicos de servicio.
3 - Operación y mantenimiento del sistema
A la hora de operar y realizar el mantenimiento de los sistemas
a base de CFC, han de respetarse los siguientes principios:
Acciones necesarias:
-
Emplear siempre medidas de seguridad
y conservación con el CFC.
-
En caso de fuga, desconectar el
sistema y repararlo luego.
-
De ser necesaria la evacuación de
CFC, utilizar un condensador y un contenedor para recuperarlo desde la válvula de salida de la bomba de vacío.
-
Seguir las instrucciones del
fabricante para la limpieza y vaciado en profundidad de un sistema contaminado, y cuando se reemplacen los filtros, los secadores, los acumuladores, etc.
-
Recalentar el aceite antes de las
actividades de servicio, para reducir la concentración de refrigerante disuelto en el aceite.
-
Si el sistema se ha expuesto a la
atmósfera durante el servicio, proceder a la evacuación y a una prueba de presión antes de conectarlo; utilizar el método de triple evacuación, si es
necesario.
-
Calibrar los controles con aire,
nitrógeno u otros compuestos de calibración.
-
Antes de recargar el
sistema,comprobar posibles fugas y purgar los conductos de conexión.
-
Verificar previamente el nivel de
aceite o lubricante para evitar el desbordamiento.
-
Ajustar la carga de refrigerante
mediante los diagramas de presión y temperatura, hasta conseguir las condiciones operativas óptimas.No servirse de las mirillas o visores para estos
efectos.
-
Verificar que las mezclas de refrigerantes se cargan en estado líquido y no gaseoso.
-
Realizar una prueba de
operatividad,tras la recarga y la reconexión.
-
Descongelar periódicamente para
evitar la formación de hielo en el evaporador y favorecer una eficiente transferencia de calor.
-
Mantener la sala de máquinas limpia
y sin insectos.
-
Comprobar que las compuertas de los
compartimentos de la cámara congeladora cierran herméticamente, para evitar la entrada de humedad y aire caliente.
Bajo ningún concepto se debe:
-
Evacuar el contenido de los
conductos de carga a la atmósfera.
-
Utilizar CFC para la limpieza de
utensilios, bobinas o maquinaria, ni como disolventes para limpiar los compresores; de no existir otros disolventes, recurrir siempre al R&R.
Además de estos principios generales para ofrecer un servicio
adecuado a los equipos con CFC, existen otros para sistemas sin
CFC.Conciernen, en particular, a sistemas retroadaptados o a base de hidrocarbonos,
cuya toxicidad e inflamabilidad exigen medidas de seguridad más
estrictas. Este particular rebasa el campo de estudio de la presente
publicación, por lo que se sugiere que los interesados soliciten información a los
fabricantes de este tipo de sistema y a sus proveedores de refrigerantes.
4 - Inspección y mantenimiento preventivos
La inspección y el mantenimiento preventivos de los sistemas de
gran tamaño contribuye a prolongar su productividad y fiabilidad. A
estos efectos, deben contratarse técnicos calificados y procurar
llegar a un acuerdo de mantenimiento a largo plazo. Se exponen otros métodos para reducir el índice de fugas y otras averías en la sección 1,
sobre la modificación del diseño.
NO
Añadir aceite lubricante a un
sistema sin averiguar qué clase de lubricante usa y el grado de acidez del sistema.
Rellenar completamente un sistema
con CFC sin comprobar antes posibles fugas o manchas de aceite.
Cargar los refrigerantes a través
del conducto de succión del compresor, sin comprobar antes que son gaseosos en lugar de líquidos, ya que el flujo de un líquido dañaría el compresor.
Recargar un sistema de
refrigeración, cuando caben dudas sobre su resistencia a la presión.
Abrir la sección del sistema donde
se encuentra el refrigerante, si no es indispensable. En caso de serlo, antes de abrir, aislar
los componentes que requieren servicio y evacuar previamente los CFC.
Servirse de CFC como gas de
comprobación en una prueba de detección de fuga.
Poner en funcionamiento un equipo
con algún escape, sin determinar y rectificar primero el origen de la deficiencia.
Enfriar cojinetes o partes de
ensamblaje, rociándolos directamente con refrigerantes volátiles, si no puede asegurarse su recuperación.
Utilizar herramientas metálicas o
punzantes para retirar el hielo del evaporador o de los compartimentos de congelación.
Usar el condensador como secador, ya
que repercutiría en la correcta transferencia de calor.
Conectar el compresor inmediatamente
después de un corte de corriente.
La inspección preventiva de los técnicos de servicio repercutirá
en la rentabilidad de las instalaciones más vulnerables, como el
transporte refrigerado, y de las instalaciones industriales y comerciales
mayores, cuya interrupción, aun siendo breve, puede causar grandes
pérdidas.
También es importante la revisión de los sistemas menores. El
usuario mismo puede verificar los elementos sensibles para evitar
problemas posteriores. La detección temprana de fallas o defectos menores resultará de gran beneficio y poca inversión a largo plazo.
Acciones necesarias:
-
Trazar un esquema de mantenimiento
preventivo y de verificación sistemática de fugas, que asegure la regularidad del examen y el servicio del sistema. Establecer un examen frecuente evitará interrupciones inesperadas del funcionamiento habitual
-
.Seguir las instrucciones del fabricante para el mantenimiento preventivo y consultarle directamente, si es posible y
necesario.
-
Inspeccionar siempre fugas
potenciales y otros daños frecuentes (carga de aceite y refrigerante,parámetros de operatividad,
fallos mecánicos, deterioro por el tiempo, restos de aceite, etc.).
-
Observar posibles vibraciones
anormales del sistema (fricción entre tuberías y soportes).
-
Comprobar regularmente las
condiciones de funcionamiento y el rendimiento del sistema.
-
Conectar una vez por semana las
bombas de aceite auxiliares para mantener lubricado el interior de los retenes mecánicos,
los cojinetes y las prensaestopas, de modo que estén preparadas para una emergencia. En caso contrario, inspeccionar y lubricar cada elemento antes de conectar el sistema.
-
Después del servicio, reponer y
ajustar las tapas protectoras de todas las válvulas, incluídas las de los filtros y los
secadores, de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
-
Seguir el procedimiento estipulado
de detección de fugas, tales como una prueba de succión corriente, sirviéndose siempre de herramientas y equipos aprobados.
-
Utilizar, mientras sea posible,
gases no SAO para las pruebas de fuga (i.e.: el método de las burbujas de jabón con nitrógeno seco); si no puede aplicarse el método R&R, no usar mezclas de nitrógeno seco y R22 (detectores de escapes a base de haluros).
-
Instalar sistemas de detección
permanente de fugas, situando los sensores en las zonas más adecuadas.
-
Si se observa alguna anomalía, debe
consultase a un experto.
-
Recoger todos los resultados de las
inspecciones y transmitirlos a propietarios y operadores,de modo que puedan actuar y tomar medidas para el futuro (como gestionar los cortes de los
sistemas para las operaciones de mantenimiento más importantes).
5 - Registro de datos y documentación
Se proporcionará siempre a los técnicos un informe sobre el funcionamiento del sistema a revisar. Éste debe recoger, de
forma detallada y regular, los parámetros operativos y el rendimiento
del sistema, las condiciones anormales, las reparaciones realizadas
y el servicio que ha recibido. La historia del sistema facilita el
diagnóstico de los fallos y la selección del método de reparación más
adecuado. Gracias a ella, se puede determinar cuándo es necesario realizar una intervención importante, o una simple reparación menor.
Los datos que ha de contener el informe dependen del tipo, el
tamaño y la aplicación del sistema en cuestión. En la refrigeración
doméstica, se carece con frecuencia de detalles como los parámetros operativos o los indicadores de rendimiento; sin embargo, es importante disponer
de información básica sobre el equipo y el proveedor, la clase de
refrigerante y la carga, así como de las reparaciones y operaciones de servicio
realizadas.
Todo manual de planta debe contener los siguientes datos, tal y
como queda recogido en el formulario modelo del anexo A:
• Detalles técnicos y de diseño (anexo
A.1).
• Datos específicos del usuario (anexo
A.2).
• Instrucciones del fabricante para
garantizar el servicio y el mantenimiento seguros.
En el libro de servicio, se registrarán los datos que se exponen
a continuación:
Acciones necesarias:
-
Mantener al día el registro de datos
en un lugar adecuado, accesible a los funcionarios en servicio y cercano al sistema.
-
Poner a su disposición también el
manual de la planta, en un lugar cercano al sistema de refrigeración.
-
Registrar la pérdida, la
recuperación y el consumo de cada tipo de refrigerante por la empresa (si ésta se sirve de distintos sistemas de refrigeración).Ver anexo A.6.
-
Si su empresa es una firma de
servicios o de recuperación de sistemas, registrar la pérdida, la recuperación y el consumo de los refrigerantes de cada cliente, así como las actividades de adquisición y reciclado (ver anexo A.7).
-
Informar de la adquisición de
equipos de R&R a las instituciones gubernamentales pertinentes, si la legislación nacional así lo requiere (ver anexo A.8).
-
Recomendar a los propietarios de
empresas que creen su propio libro de registro de los refrigerantes que usan en todos los
sistemas, especificando el consumo total de refrigerantes de la casa.
-
Conservar una copia de seguridad de
todos los archivos,durante el período que estipule la ley.
• Datos de servicio (anexo A.3).
• Información sobre retroadaptación
(anexo A.4).
• Índices de uso de refrigerantes
(anexo A.5).
6 - Recuperación, reciclaje y regeneración
La retención del refrigerante durante las operaciones de
servicio y reparación, y su posterior reutilización, reciclaje o
regeneración, es un método muy eficaz para reducir al mínimo las emisiones.
7 - Manipulación y almacenamiento de refrigerantes
La manipulación de los cilindros de refrigeración requiere un
cuidado especial. Son recipientes a presión y están sujetos a
condiciones de seguridad e inspecciones imperativas.
Acciones necesarias:
-
Mantener al día el registro de datos
en un lugar ordenado y accesible a los funcionarios en servicio y cercano al sistema
-
Utilizar el material de R&R
certificado, de acuerdo con las pautas estipuladas.
-
Respetar las instrucciones del
fabricante en la utilización y el mantenimiento del material de R&R,que sólo debe ser manipulado por personal cualificado o formado expresamente para ello.
-
Si se carece de contenedores
permanentes para refrigerantes líquidos en un sistema pequeño, servirse de recipientes o bolsas para guardarlos.
-
Utilizar compresores de purga o
aparatos de evacuación móviles para recuperar los residuos de refrigerante líquido o gaseoso de los tanques y cilindros.
-
Investigar las repercusiones
económicas derivadas de recuperar la mezcla de refrigerantes y gases inertes de presurización, utilizada en las pruebas de presión y detección de fugas.
Acciones necesarias:
-
Seguir las instrucciones
recomendadas por la industria, utilizando siempre equipos de manipulación y almacenamiento aprobados.
-
Utilizar equipos de transferencia de
refrigerantes de circuito cerrado al evacuar, cargar y almacenar frigorígenos.
-
Transferir el refrigerante a otro
contenedor por bombeo o diferencia de presión entre contenedores. Para lograrla, calentar cuidadosamente el contenedor a evacuar (i.e.: con agua caliente, donde el sistema de control tenga un dispositivo de apagado automático). Se recomienda reducir la presión del cilindro mediante una unidad de reciclaje, como primera alternativa recomendada.
-
Utilizar tanto los dispositivos de
calibrado de peso como de nivel de líquido, para evitar la saturación de los cilindros;
controlar también el peso del refrigerante que se transfiere.
-
Si los cilindros se rellenan con una
mezcla de refrigerante y aceite, se corre el riesgo de superar el límite volumétrico de seguridad, ya que la densidad de la mezcla es inferior a la del refrigerante solo.
-
Enfriar los cilindros hasta que
alcancen la temperatura ambiente, antes de reutilizarlos.
-
Asegurar buenas condiciones de
conservación para el refrigerante almacenado, durante la interrupción del sistema.
-
Solicitar permiso a terceros para
utilizar sus contenedores como receptáculos temporales, ya que los refrigerantes contaminados pueden ser corrosivos.
-
Almacenar los cilindros en posición
vertical y segura, en una zona bien ventilada, sin riesgo de incendio y alejados de fuentes directas de calor.
-
Inspeccionar los cilindros que
almacenan refrigerantes para que no tengan fugas y asegurarse de que las empaquetaduras de las tapas sean seguras.
-
Inspeccionar los contenedores de
refrigerantes después de su uso, por si hubiera señales de corrosión; si provienen de terceros, recomendarles que lo verifiquen.
-
Respetar siempre el reglamento local
sobre la manipulación, el transporte y el almacenamiento de refrigerantes nuevos,usados, contaminados y reciclados.
Bajo ningún concepto se debe:
-
Liberar refrigerantes en la
atmósfera a sabiendas.
-
Manipular los refrigerantes mediante
métodos distintos del R&R, la regeneración, la reutilización, el almacenamiento apropiado, o la destrucción.
-
Exceder la presión máxima operativa
o la capacidad indicadas en el cilindro de refrigerante.
-
Mezclar refrigerantes, ya que la
mayoría de los centros de recogida los rechazarán y deberán destruirse.
NO
NO
8 - Eliminación de refrigerantes y sistemas
En la actualidad, sólo Norteamérica, Europa Occidental y Japón
poseen centros de eliminación de desechos peligrosos. Se confía en que
se extiendan a otras regiones del mundo, en cuanto aparezcan la demanda y los incentivos económicos suficientes. Por el momento,
se dispone de las tecnologías de destrucción (en la categoría de la oxidación térmica) siguientes:
• Incineradores de inyección líquida
• Ruptura molecular por medio de
reactores
• Oxidación de gases y humos
• Incineradores de horno rotativo
• Hornos de cemento
Mientras el país o la región en desarrollo involucrados crean
los medios de destrucción apropiados, los gobiernos, con la cooperación de
los productores y proveedores de frigorígenos, las asociaciones de refrigeración y los gestores de desechos nocivos, tienen que
diseñar una estrategia de contención provisional, que permita el almacenamiento a largo plazo, hasta que los desechos se puedan destruir o transportar a las plantas existentes.
-
Conectar los contenedores de
refrigerantes a otros recipientes o a sistemas con mayor presión, temperatura o altura; esto podría provocar un reflujo capaz de desbordar los contenedores llenos de líquido y provocar una explosión.
-
Calentar los cilindros mediante una
llama, un calentador incandescente o un radiador de calor directo, para transferir el refrigerante a otro contenedor.
-
Enfriar los cilindros receptores
liberando el refrigerante en la atmósfera, como medio de transferencia del refrigerante.
-
Exponer al aire libre los residuos
de refrigerante, tras el vaciado de cilindros, tanques, contenedores, etc.
-
Dejar caer los cilindros, ya que se
podrían dañar las válvulas o sus conductos capilares. Los locales de almacenamiento deben tener paneles de aviso indicándolo.
NO
NO
Acciones necesarias:
-
Asesorar a los propietarios de
sistemas de refrigeración con averías importantes (fugas, roturas en las tuberías, fallos del
compresor o motor defectuoso), si la reparación resulta rentable.
-
Desalojar y recuperar el
refrigerante y el aceite de los sistemas que se vayan a desconectar, desmontar o desechar.
9 - Retroadaptación y alternativas
Cuando no existen alternativas inócuas para el ozono y el cambio
de equipo no resulta económicamente aceptable (ya sea porque aún disfruta de una larga vida operativa, por la inversión que
supone, o por la escasez o el precio del CFC), se debe optar por la
retroadaptación a refrigerantes alternativos, con bajo potencial de agotamiento
del ozono (como los HCFC).
Acciones necesarias:
Tener en cuenta las propiedades del
refrigerante alternativo:
inflamabilidad, toxicidad y contribución potencial al calentamiento mundial, ya que su uso podría exigir medidas de seguridad especiales.
-
Cuando la reparación de un sistema
dañado resulte muy costosa, plantearse su retroadaptación.
-
Consultar con el fabricante del
sistema el refrigerante o lubricante alternativo, así como los componentes del sistema (compresor, filtros, secadores, etc.) que habrá de cambiar para realizar la retroadaptación.
-
Consultar con el fabricante el
procedimiento de retroadaptación más adecuado, ya que,generalmente,hay un método específico para cada equipo.
-
Antes de retroadaptar, verificar los
parámetros operativos y el rendimiento del sistema en uso.
-
Tras la retroadaptación, revisar los
parámetros operativos y el coeficiente de rendimiento del sistema, así como los dispositivos de control.
-
Renovar el etiquetado del sistema
retroadaptado y de sus componentes, especificando los cambios de refrigerante y lubricante, al igual que las condiciones de servicio futuras.
-
Insertar los detalles del proceso de
retroadaptación en el libro de servicio.
-
Cuando no sea rentable o factible el
reciclaje o la regeneración de refrigerantes contaminados o ya mezclados y no reutilizables, se debe disponer de ellos de forma adecuada.
Respetar el reglamento local sobre
recojo, transporte, almacenamiento y destrucción de desechos nocivos; ponerse en contacto con los proveedores, las asociaciones de refrigeración y las instituciones gubernamentales pertinentes.
10 - Normas de seguridad
No olvidar que los refrigerantes deben manipularse siempre como gases comprimidos, ya sea a baja o alta presión, y que sus
contenedores son cilindros de presión que requieren unas condiciones de
seguridad particulares. En la sección 7 de este capítulo, se describen el
manejo y el almacenamiento correctos de los refrigerantes.
Bajo ningún concepto se debe:
Acciones necesarias:
-
Utilizar válvulas de seguridad, para
evitar que el exceso de presión dañe el equipo.
-
Servirse de dispositivos duales de
descompresión con piezas de recambio, para facilitar la reparación o el cambio de las
válvulas de presión, sin afectar a la seguridad de la planta.
-
Asegurarse de que no se puede
exceder la presión máxima de funcionamiento cuando se combina la acción del disco de seguridad con la de una válvula de escape, para evitar la
pérdida de refrigerante. El diseño ha de prevenir cualquier restricción
a la entrada de la válvula de seguridad, incluso en caso de
ruptura del disco de seguridad.
-
Evitar que el refrigerante líquido
pueda estancarse entre dos puntos de un sistema donde no exista un dispositivo de escape de presión, como una válvula descompresora de derivación, que desvíe el líquido a una zona de baja presión del sistema.
-
Instalar sistemas de alarma para
detectar el exceso de presión en la maquinaria, durante la interrupción del equipo.
-
Aplicar un método de control eficaz
del tratamiento de aguas.
-
Asignar un color a cada contenedor,
en función del refrigerante que contenga (ver documento 14 del anexo G).
-
Respetar las normas obligatorias de
seguridad para sistemas retroadaptados con refrigerantes alternativos, inflamables o tóxicos, como hidrocarburos o amoníaco (esta guía no trata de ese tipo de compuestos).
-
Etiquetar todos los cilindros con
placas de peligro aprobadas, donde sea aplicable.
-
Dotar a los cilindros de
refrigerante de casquetes protectores, para evitar posibles daños a la válvula que se encuentra sobre el cilindro.
11 - Capacitación y certificación
La certificación de los talleres de servicio, los equipos de R&R
y los técnicos ha de abordarse de forma voluntaria o por imposición
legal.
Sólo debería permitirse la compra de refrigerantes a los
talleres o a los técnicos certificados. En el anexo F, se propone un calendario
para un programa de capacitación para técnicos de refrigeración. Para
más información sobre el diseño, la aplicación y el seguimiento de
cursos de formación, solicite el documento del Programa AcciónOzono
Training
Module on National Training Courses on Good Practices -
Refrigeration Sector [56].
Los códigos de buenos procedimientos deben contener información sobre los requisitos, los contactos, los institutos y las
actividades de formación, los procedimientos de certificación y las becas
disponibles.
Los procedimientos de certificación conllevan la creación de un organismo aprobado, criterios minuciosos de certificación de los talleres y los equipos, y una prueba oficial para la
certificación de los técnicos.
Bajo ningún concepto se debe:
-
Superar la presión recomendada por
el fabricante o la que se aplica habitualmente en las pruebas de resistencia del sistema, para detectar posibles fugas.
-
Rebasar la carga límite de
contenedores de refrigerante, tanques, tambores, unidades de recuperación, recipientes, etc.
-
Rellenar los cilindros desechables.
-
Utilizar una llama cerca de un
sistema frigorífico que no se ha evacuado convenientemente para el mantenimiento.
-
Dar servicio a un sistema de
refrigeración sin un traje protector, las gafas aislantes y los guantes reglamentarios.
-
Intentar dar servicio a un equipo si
se carece de la capacitación adecuada para manipular el refrigerante con toda seguridad.
-
Manipular refrigerantes en un sitio
cerrado y sin ventilación.
-
Soplar o pulverizar tuberías con
aire u oxígeno para retirar residuos de soldadura, limaduras y demás impurezas, ya que se puede contaminar el sistema o causar una explosión.
-
Utilizar únicamente nitrógeno seco.
-
Usar aire u oxígeno para aumentar la
presión de un sistema de refrigeración o sus tuberías.
12 - Regulaciones
Los códigos de buenos procedimientos en el servicio deben
especificar el marco de regulación básico del país y las obligaciones
inherentes de técnicos, operarios y propietarios de sistemas.
La normativa, los incentivos económicos y los acuerdos
voluntarios son susceptibles de restringir la exportación y la fabricación local
de CFC y de los sistemas que los contienen, por medio de prohibiciones,
cuotas e impuestos. También tienden a promover el uso de tecnologías alternativas y la adquisición de equipos de R&R, mediante
subsidios y liberaciones fiscales.
Acciones necesarias:
-
Mantenerse informado sobre los
requisitos de certificación para los técnicos de servicio y promover su participación en cursos de capacitación y certificación.
-
Estar al tanto de los requerimientos
de certificación para los equipos de R&R y comprar y utilizar únicamente equipos certificados.
-
I nformar a los clientes sobre los
requisitos y las ventajas de contratar sólo a técnicos certificados.
Acciones necesarias:
-
Informar sobre la normativa que debe
observarse durante la instalación,el servicio,la puesta en funcionamiento y el
desmontaje de sistemas de refrigeración.
-
Informar sobre los requisitos
relativos al transporte, el almacenamiento, la importación y la exportación, las prácticas
de R&R, la eliminación y la destrucción definitiva de
refrigerantes.
-
Estar al tanto de la normativa sobre
el registro de datos y la documentación.
-
Informar sobre la aprobación de los
equipos de refrigeración y R&R, así como la de los técnicos y los talleres de servicio.
-
La capacitación y la certificación de los técnicos y otros individuos que manipulan refrigerantes debería ser obligatoria para adquirirlos.
-
Informar de los incentivos y de las
medidas económicas disuasorias que podrían afectar a la viabilidad de las opciones
tecnológicas.
-
Informar sobre la legalidad de los
criterios nacionales e internacionales, y las particularidades de los equipos de R&R y refrigeración, así como de los códigos de buen servicio que deben aplicar talleres y técnicos. Los códigos pueden aplicarse de forma voluntaria o imponerse por medios legales.
13 - ¿Cómo y dónde informarse?
En la sección relativa a los códigos de buenos procedimientos en
el servicio, se incluirá la información que se considere útil para
los técnicos.También es importante motivar y ofrecer apoyo a los
técnicos que ejercen por cuenta propia.
Acciones necesarias:
-
Actualizar con frecuencia el
registro de direcciones de instituciones gubernamentales, fabricantes y proveedores de refrigerantes y equipos de refrigeración, organismos de certificación aprobados, talleres con material de reciclaje, centros de regeneración, e institutos de capacitación importantes.
-
Recopilar datos sobre fuentes
adicionales de información, como documentos sobre la materia, compañías ya retroadaptadas o con plantas de fabricación reconvertidas, actividades de investigación y desarrollo, expertos y consultores.
-
Informar sobre las becas disponibles
y la formación gratuita, y cómo acceder a equipos y material de reciclaje. Los teléfonos de información y emergencia pueden ser útiles cuando se necesita información específica.
-
Informar de las medidas
coercitivas,como penalizaciones,multas o confiscación de las licencias de servicio,si no se respetan las
normas.
-
Informar a los clientes sobre la
normativa vigente y los riesgos implícitos en su incumplimiento.
|